Interino o primera oposición, ¿por qué no podéis prepararos igual?

Dos personas se sientan en la misma clase, estudian el mismo temario y se presentan al mismo examen. Una lleva seis años dando clase con contratos de interinidad. La otra acaba de terminar Magisterio y no ha opositado nunca.

Darles la misma preparación sería el camino más cómodo y el menos eficaz. No porque una valga más que la otra, sino porque llegan con puntos de partida opuestos, y lo que a una le sobra a la otra le falta. En Forsistem queremos hablaros sobre esto en profundidad. 

¿Qué trae el interino que llega a preparar la oposición?

Conviene empezar desmontando un tópico. Al interino se le suele pintar como alguien que sabe de aula pero está oxidado para la oposición, y en nuestra experiencia no es así.

Llega con los temas híperestudiados. Después de tantos años estudiando lo mismo, los domina. No hay que enseñarle el temario, ya lo tiene en su conocimiento. Su programación se apoya en terreno firme. Tiene la realidad de las aulas por las que ha ido pasando, y normalmente construye su programación y su defensa sobre el contexto que más cómodo le resulta. Eso es una ventaja, no un vicio que haya que corregir. Entonces, ¿dónde está la dificultad? En tres puntos que casi nadie nombra:

  • Querer preparar en un centro nuevo con los materiales de siempre: es la resistencia más habitual. El interino se inscribe en una academia nueva pero quiere seguir trabajando con los materiales que ya trae de antes. Es comprensible, porque los conoce, le han acompañado años…, pero un método funciona como un conjunto. Si se altera una pieza, se altera el resultado.
  • El tiempo, que es el problema de verdad: hagamos la cuenta real de un interino con jornada completa. Cinco horas en el colegio. Alguna tarde, tres horas más. Llega a casa y sigue trabajando: preparación para su alumnado, burocracia para el equipo directivo. Si además tiene carga familiar, ahí se le va otro bloque del día. Y entonces, si sigue en pie, se planifica el estudio. El resultado son unas dos horas de estudio entre semana como máximo, y algunas más el fin de semana. Por eso, al planificar con un interino, no planificamos solo el estudio, planificamos también el descanso y la desconexión. Quien no lo hace acaba fundido en enero. Y por eso muchos interinos con carga familiar no terminan de sacar nunca la plaza, no es falta de capacidad, es un problema de horas. Si estás en esa situación, aquí hablamos con más detalle de cómo estudiar oposiciones y trabajar a la vez.
  • Los méritos, que son un arma de doble filo: la experiencia docente suma en el concurso, y eso genera dos actitudes muy distintas. Están los interinos que quieren su plaza pero confían en que con los méritos, la experiencia y algo de preparación será suficiente. Y están los que acumulan tantos puntos de méritos que ni siquiera se presentan, porque su posición en las listas ya les garantiza trabajo el curso siguiente. 

Nosotros lo abordamos de la única manera que se puede, nuestro trabajo es darlo todo por el opositor, pero es el opositor quien decide si quiere darlo todo. Lo que ponemos por nuestra parte es motivación y atención personalizada.

¿Qué trae quien opositа por primera vez?

El novato llega sin temario dominado y sin experiencia de aula. A cambio trae algo que no se puede fabricar: ganas, ilusión, fuerza, empeño y deseo de darlo todo. Y lo trae limpio, sin el desánimo que arrastra el opositor recurrente de presentarse año tras año sin alcanzar la plaza. El novato se ilusiona incluso con la perspectiva de ser interino. Ese capital emocional es su gran ventaja. Lo que necesita es estructura:

  • Lo primero es contarle dónde se mete: antes de abrir un tema, abrimos los ojos. Explicamos qué es realmente una oposición: una carrera de fondo, no un sprint de unos meses. Después tanteamos su forma de aprender, para ajustar la forma de enseñar. Analizamos sus fortalezas y sus debilidades, su estilo de vida y su situación personal. Sin eso, cualquier plan de estudio es un plan genérico aplicado a una persona concreta.
  • La legislación antes que el temario: se empieza por dominar la normativa. Sin ella no puedes hacer una buena preparación, porque todo se basa en la legislación: la programación, el supuesto práctico y la justificación de cada decisión que defiendas ante el tribunal.
  • Los temas agrupados por bloques: el instinto de casi todo el mundo es abrir el temario por el tema 1 y empezar a memorizar. Nosotros agrupamos los temas por bloques de contenido, con dos objetivos: que aprendan a no estudiar de memoria y que enfrentarse al temario deje de ser una montaña. Sobre cómo trabajar la retención sin caer en la memorización pura, tenemos un artículo dedicado a las técnicas de memorización para opositores.
  • Supuestos sencillos y oral desde el principio: los primeros supuestos prácticos son sencillos, sin complicaciones de alumnado con necesidades específicas. Se trata de coger mecánica antes de coger dificultad. Y la parte oral entra desde el principio, pero por la puerta fácil: explicando actividades, contando anécdotas personales. Hablar delante de otros antes de tener que defender nada. Es la base de lo que luego será la defensa oral de la programación didáctica.

El tercer perfil: quien ya opositó y no sacó plaza ni es interino

Hay un tercer punto de partida, y es el más delicado. Quien ha opositado antes sin conseguir plaza ni ser interino, este no llega solo con conocimientos, también llega con un desánimo acumulado que el novato no tiene.

Su trabajo es distinto al de los otros dos. Consiste en entender qué falló, recuperar la confianza y prepararse de otra manera. Repetir exactamente lo mismo esperando otro resultado es el error más importante de este perfil.

Prioridades de cada perfil

Perfil Prioridad
Novato Construir una base sólida y aprender a opositar con método.
Interino Detectar lo que falta, optimizar el tiempo y afinar lo importante.
Repetidor Entender qué falló, recuperar confianza y preparar de otra manera.

El momento del curso en el que más gente se descuelga

Hay una fecha, y se repite todos los años: el inicio del segundo trimestre. Con la Navidad de por medio, con la sensación de no poder disfrutar igual que siempre de la Semana Santa y de la feria, con el buen tiempo que empieza a apetecer y el cansancio acumulado, aparece una curva emocional en descenso importante.

Luego remonta. Casi siempre coincide con el momento en que sale la convocatoria y se abren las inscripciones para opositar, ahí se recargan las pilas y se llena la mochila de ánimo y de esperanza.

Saber que ese bache existe y cuándo llega es parte de la preparación. Es información que se le da al opositor por adelantado, para que cuando aparezca sepa que no es una señal de que no vale, sino el punto del calendario donde a casi todos les pasa lo mismo.

¿Qué significa adaptar la preparación a cada opositor?

No es una frase hecha, en la práctica se traduce en cinco cosas concretas:

  • Punto de partida diferente: no empieza igual quien nunca ha opositado que quien lleva tres convocatorias. Se identifica qué sabe, qué domina y qué necesita trabajar.
  • Plan de trabajo ajustado: el preparador adapta el foco y la carga a la situación real de cada uno: experiencia previa, tiempo disponible y necesidades.
  • Correcciones con distinto foco: no se corrige solo si está bien o mal. El feedback apunta a lo que cada persona necesita mejorar: contenido, estructura, expresión escrita, expresión oral, defensa. Incluida la ortografía cuando hace falta.
  • Seguimiento continuo: en grupos reducidos, el preparador conoce la evolución de cada alumno y puede intervenir en cuanto detecta que algo no funciona.
  • Defensa oral desde el punto de partida de cada uno: se trabaja desde el primer día, pero no todos necesitan lo mismo: unos expresión, otros estructura, otros seguridad, otros capacidad de respuesta.

Todo esto forma parte del Método Veraula, que es lo que permite que en un mismo grupo convivan perfiles tan distintos sin que ninguno vaya a remolque del otro.

Presencial y online sin tener que elegir

En Forsistem no te inscribes en una modalidad, te inscribes en el centro. Puedes usar la presencial y la online en directo indistintamente, según lo que necesites en cada momento. Para el interino esto resuelve un problema muy concreto, cuando le dan una interinidad lejos de Sevilla capital, no pierde las clases.

Preguntas frecuentes

Soy interino con bastantes méritos, ¿me compensa presentarme?

Los méritos pesan en el concurso, pero una plaza y una interinidad no son lo mismo. Si tu objetivo es la estabilidad definitiva, los méritos ayudan a llegar, no sustituyen a la oposición.

Nunca he opositado, ¿por dónde empiezo?

No por el tema 1. Se empieza por entender qué es una oposición y por dominar la legislación, que es la base sobre la que se sostiene todo lo demás.

Trabajo a jornada completa, ¿tengo opciones reales?

Sí, con planificación realista. Lo que no funciona es planificar solo el estudio, hay que planificar también el descanso, o el curso se rompe a mitad.

Ya me presenté y no saqué plaza, ¿repito la misma preparación?

Repetir lo mismo suele llevar al mismo sitio. El punto de partida de este perfil es entender qué falló antes de volver a empezar.

En resumen, el temario es el mismo para todos. El camino hasta el examen, no. Si quieres saber cómo encajaría tu situación concreta, conoce cómo preparamos las oposiciones de maestros en Andalucía. En Forsistem estamos a tu lado. Contáctanos.

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